jueves, 27 de agosto de 2009

A MIS 20 DE MALICIA Y 13 DE INOCENCIA


Desde que aterricé de golpe en este planeta, no me he parado de tropezar, comer tierra y en la muleta de la esperanza, aprender a volver a caminar.

Quise volar muy deprisa y frente al parabrisas de la realidad choqué más de una vez y a pesar de los pesares, nunca perdí ese impulso de volar.

He sido ingenuo, he sido astuto, he sido un bufón ante el mal paso del porvenir. Cuando la vida dijo besa, yo besé.

Cuando la vida dijo llora, yo lloré. Para escapar de la rutina, hice jirones de inocencia y me fugué por la ventana. Y sin importar la buena y mala suerte siempre amanecí cantando y me dormí brindando.

Frente a los pechos de una mujer aprendí a dormir tranquilo sin pedir perdón, frente a la espalda de una puerta aprendí a decir hasta nunca, frente a la alcoba de la Luna aprendí a nunca olvidar.

Dicen los que me conocen, que sigo siendo el mismo aunque yo me siento distinto y como dice Papá Sabina “ni tan joven ni tan viejo like a Rolling Stone”.

4 comentarios:

Princess on the Moon dijo...

Está excelente! Cómo todo lo que escribís, :)
La vida sabe porqué hace las cosas. Nos regala alegrías, nos arma jugarretas, y al final de todo, los aprndizajes son lo mejor. En especial los que más cuestan!

Anónimo dijo...

Una interesante forma de condensar las vueltas de la vida y de paso, hacerlo con mucho humor.

En cuanto al gráfico, yo creo que está bastante "completico" je je je.

Paola dijo...

muy bien, no se por que cuando leo lo que escribes me entra una tristeza rariisima... A veces pienso que todo lo que has vivido, yo no lo voy a vivir aunque meta 5ta y empiece a correr...

En fin, un hombre que se conoce y sabe escribirlo como es...

Besos, u know tq

Ameyal dijo...

Entonces, que nunca dejes "de amanecer cantando y dormir brindando..."

¡Felicidades!

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